El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, reiteró que el Municipio no cederá a las presiones de un sector del transporte público que insiste en elevar el costo del pasaje.
Durante una rueda de prensa, Muñoz fue enfático al señalar que no permitirá un incremento de la tarifa a 65 o 70 centavos, asegurando que cualquier decisión deberá priorizar el bienestar de la ciudadanía y estar respaldada por mejoras reales en la calidad del servicio.
El Burgomaestre manifestó que el transporte público aún mantiene deficiencias que deben ser corregidas antes de plantear cualquier ajuste tarifario. Entre ellas mencionó la modernización de las unidades, la implementación de sistemas tecnológicos y una mayor eficiencia en la operación.
Además, recordó que el Municipio trabaja en la transformación del sistema de movilidad mediante la integración del transporte, la incorporación de nuevas tecnologías y el fortalecimiento del sistema municipal, por lo que insistió en que los usuarios no pueden asumir mayores costos sin recibir un mejor servicio.
Las declaraciones del alcalde se producen en medio del debate con los transportistas, quienes argumentan que el incremento en los costos operativos hace necesaria una revisión de la tarifa. Sin embargo, el Municipio mantiene su postura de que no habrá aumentos mientras no existan compromisos concretos para mejorar la atención a los quiteños.


















