La tasa de recolección de basura se ha convertido en uno de los principales reclamos de la ciudadanía rumiñahuense. Moradores y vecinos cuestionan el valor que actualmente se cobra por este servicio y piden respuestas claras a las autoridades competentes.
El malestar no solo se centra en la tarifa, considerada elevada por varios ciudadanos, sino también en las condiciones del servicio: tachos en mal estado, deficiencias en la recolección y una percepción de abandono en distintos sectores del cantón.
La comunidad exige explicaciones al Concejo Municipal, a la Empresa Pública de Aseo y al alcalde, solicitando una revisión técnica, transparente y responsable de los valores cobrados. Para muchos ciudadanos, el pago debe guardar relación con la calidad del servicio que reciben.
Rumiñahui necesita respuestas concretas. La ciudadanía pide ser escuchada y reclama una gestión más sensible frente al bolsillo de las familias.
Es momento de levantar la voz con respeto, pero con firmeza. El servicio público debe responder a la gente.
Editorial: Elisa Guallasamin


















