El conocido síndrome de ovario poliquístico ahora será denominado síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS), según un consenso médico internacional.
El cambio busca describir con mayor precisión esta condición, que no solo afecta a los ovarios, sino también al sistema hormonal y metabólico de millones de mujeres en el mundo.
Especialistas señalan que el nuevo nombre puede ayudar a reducir diagnósticos tardíos, evitar confusiones y mejorar el enfoque del tratamiento, que muchas veces requiere acompañamiento de ginecólogos, nutricionistas, endocrinólogos y otros profesionales de la salud.
Entre sus señales más comunes están las alteraciones del ciclo menstrual, resistencia a la insulina, exceso de vello, problemas de fertilidad y cambios hormonales.
La información y el diagnóstico oportuno siguen siendo claves para cuidar la salud femenina.


















