En sesión de Concejo se escuchó la intervención del representante de los cuidadores de autos que laboran en las principales calles de Sangolquí, pertenecientes a la Asociación Eloy Alfaro, quienes solicitaron una revisión urgente del porcentaje que actualmente reciben por su trabajo dentro del sistema de Zona Azul.
Según criterios de los operadores escuchados la semana anterior señalan, antes lograban obtener alrededor de 20 dólares diarios, trabajando de 08h00 a 20h00. Sin embargo, actualmente estarían recibiendo cerca de 7 dólares al día por la misma jornada, valor que consideran insuficiente y denigrante, ya que no les permite cubrir necesidades básicas como arriendo, alimentación, medicinas y gastos familiares.
Los representantes recordaron que gran parte de quienes realizan esta actividad son personas de la tercera edad, personas con discapacidad y ciudadanos en situación vulnerable, por lo que pidieron que el tema sea tratado con sensibilidad social. Su planteamiento es que se analice la posibilidad de recibir el 50% de lo recaudado, como una forma de mejorar sus ingresos y dignificar su trabajo.
El concejal Puma manifestó que, desde la aprobación de la ordenanza, el Concejo debe realizar una revisión sustentada en informes técnicos. Señaló que los técnicos deben informar qué ha ocurrido en los dos cuadrantes donde ya se aplica la Zona Azul, pues varios cuidadores habrían abandonado esos espacios y migrado a otras calles donde aún no está establecido el sistema.
También se mencionó la preocupación de ciudadanos que habrían sido multados al no encontrar una persona encargada del cobro del estacionamiento, situación que debe ser analizada para evitar más malestar en la comunidad.
A esta preocupación se sumó la intervención del concejal Coronel, quien expresó que el servicio que actualmente se presta no sería el que los rumiñahuenses esperan. Indicó que, en su experiencia, ha tenido que esperar entre 5 y 10 minutos para ser atendido, y relató que una trabajadora llegó apresurada y sudando para realizar el cobro, momento en el que él solicitó que se le entregue el respectivo ticket.
Coronel también señaló que, después de las 16h00, en algunos casos no se estarían entregando tickets, por lo que consideró necesario revisar no solo el tema económico, sino también la calidad del servicio. En ese sentido, indicó que si llega una reforma a la ordenanza únicamente para revisar la tarifa, no estaría de acuerdo, ya que también debe evaluarse el funcionamiento integral del sistema.
Por su parte, el concejal Subía expresó que algunos cuidadores no estarían realizando el trabajo de manera adecuada.
Desde Sindicatura se informó que el tema ya viene siendo tratado desde la semana anterior junto a la Dirección de Movilidad. El informe correspondiente estaría en proceso de correcciones y posteriormente será remitido al Ejecutivo para la toma de decisiones.
Los cuidadores de autos de la Asociación Eloy Alfaro piden ser escuchados con humanidad y justicia. No solo hablan de porcentajes; hablan de su sustento diario, de su dignidad y de la posibilidad de llevar alimento a sus hogares.
Criterio de prensa
Desde el medio consideramos que este tema no debe analizarse únicamente desde una tabla de cobros o desde una ordenanza fría. Detrás de cada cuidador hay una historia, una familia y una necesidad.
Mientras una autoridad puede percibir un sueldo mensual superior a los 2.000 dólares, un cuidador que recibe 7 dólares diarios, trabajando incluso los 30 días del mes, apenas supera los 200 dólares. Esa comparación obliga a mirar el problema con más empatía. Si actualmente reciben apenas 7 dólares diarios, trabajando largas jornadas en la calle, bajo sol, lluvia y sombra, también podría existir desmotivación y desgaste entre quienes cumplen esta labor.
Es fácil exigir buen servicio desde una oficina, pero sería justo preguntarse: ¿Quién trabaja motivado todo el día, en las calles, bajo sol y sombra, por 7 dólares diarios? Tal vez antes de juzgar, habría que ponerse un solo día en sus zapatos.
La ciudad necesita orden, sí. La normativa debe cumplirse, también. Pero toda decisión pública debe tener rostro humano. La revisión de la Zona Azul debe contemplar tarifa, servicio, informes técnicos y, sobre todo, condiciones dignas para quienes sostienen este trabajo día a día en Sangolquí.


















