𝗣𝗼𝗿 Elisa Guallasamin | 𝗘𝗱𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮𝗹 Ñ𝘂𝗸𝗮 𝗧𝗩
Lo sucedido ayer dejó algo muy claro: la gente sí es sensible con la fauna urbana, y este tema merece mucha más atención de la que se le está dando.
Cuando la ciudadanía reacciona, reclama y se moviliza, no es por capricho; es porque siente que hubo una decisión mal manejada y poco humana.
En este caso, no bastaba con llevarse a los peluditos. El debate de fondo es otro: ¿existen condiciones reales para atenderlos bien? Porque hablar de bienestar animal no es solo retirarlos de un lugar, sino garantizar desparasitación, esterilización, vacunación, alimentación suficiente y cuidados dignos en el centro de atención municipal. Y todos saben que muchas veces ni comida hay.
Además, hay un punto que no fue debidamente considerado: Max, Rubí, Mocho y el Gordo son familia. Crecieron juntos desde pequeños. Separarlos y pensar que alguien adoptará fácilmente a cuatro perros adultos es desconocer la realidad. La gente casi no adopta perros grandes y adultos, y menos cuando requieren entre 30 y 50 kilos de alimento semanales.
A mi criterio, el administrador del centro comercial se equivocó. Antes de tomar una decisión que generó rechazo, debió dialogar con los vecinos y buscar una salida conjunta. La comunidad podía colaborar con la limpieza, y el centro comercial incluso pudo apadrinar a los peluditos. Eso le habría sumado respeto, empatía y reconocimiento ciudadano.
También es cierto que debemos cuidar a las grandes marcas y espacios comerciales del cantón, porque generan empleo y dinamismo económico. Pero precisamente por eso, deben actuar con mayor sensibilidad social y no de espaldas a la comunidad.
Aquí hay una responsabilidad directa de la Municipalidad. Hace falta un trabajo serio, sostenido y humano en fauna urbana. No más respuestas improvisadas. Se necesitan campañas permanentes, presupuesto, alimento, atención veterinaria, esterilización, vacunación y estrategias reales de adopción y apadrinamiento.
Porque al final, una ciudad que no trata con dignidad a sus animalitos, tampoco está entendiendo del todo lo que significa convivir con humanidad.


















