Los vecinos y diversas fundaciones animalistas mantienen firme su compromiso y no bajan la guardia mientras esperan el retorno de cuatro caninos a su hábitat habitual.
La comunidad continúa atenta a cada avance, con la esperanza de ver pronto a los animales nuevamente en el entorno que durante años consideraron su hogar.
Durante una reciente rueda de prensa, se informó que el regreso de los perros (Rubí, Mocho, Max y El Gordo) podría concretarse la próxima semana, siempre que se cumplan las condiciones necesarias para garantizar su seguridad y bienestar. Paralelamente, se ha puesto en marcha una red de apadrinamiento con el objetivo de brindarles apoyo integral.
Entre las figuras que han manifestado su disposición para sumarse a esta causa están Jorge Yunda y el concejal Rubén Puma, quienes han expresado su interés en convertirse en padrinos de los animales. No obstante, los organizadores recalcan que aún se requiere el apoyo de más personas solidarias que deseen contribuir.
La iniciativa busca asegurar recursos básicos como casitas adecuadas, alimentación constante y respaldo permanente para que los cuatro perritos puedan vivir en condiciones dignas y seguras. Este esfuerzo colectivo refleja el compromiso de la ciudadanía con el bienestar animal y la convivencia responsable.
La comunidad, unida y perseverante, mantiene viva la esperanza de verlos regresar pronto, reafirmando que la empatía y la acción conjunta pueden marcar la diferencia en la vida de los animales más vulnerables.


















