La ciudadanía rumiñahuense ha perdido la confianza en el ECU 911 tras los hechos ocurridos en el Redondel de Santa Rosa, las reacciones ciudadanas recogidas por este medio son contundentes: no existe credibilidad ni respuesta oportuna cuando se pide auxilio.
El reclamo es directo. Los tiempos de respuesta no son aceptables frente a escenarios de riesgo real. A ello se suma la exigencia de construir una data seria, verificable y transparente sobre extorsiones, robos, asaltos y “vacunas”, que permita cruzar información efectiva con los entes de control y tomar decisiones basadas en evidencia, no en cifras subestimadas.
Rumiñahui demanda acciones inmediatas, no comunicados. Más presencia policial en el cantón, protocolos claros y un sistema que responda cuando la gente llama. La seguridad no admite excusas: el ECU 911 debe corregir con hechos, o seguirá profundizando la desconfianza ciudadana.


















