El Gobierno Nacional completó oficialmente la liquidación de la aerolínea estatal TAME, marcando el cierre definitivo de una de las empresas públicas más emblemáticas del país.
Este proceso, que se extendió por más de cinco años desde el cese de operaciones de la compañía, fue formalizado el 19 de diciembre de 2025 con la firma de la documentación legal correspondiente.
La culminación del proceso implica la transferencia de todos los activos, pasivos y derechos litigiosos de TAME al Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), en cumplimiento de las disposiciones establecidas por el Ejecutivo para poner fin a la existencia jurídica de la aerolínea. La firma de escritura pública entre la subsecretaria de Transporte Aéreo y la liquidadora de TAME selló el cierre legal de la empresa.
Etapa final del proceso
La liquidación de TAME inició tras la paralización de sus operaciones en mayo de 2020, y en 2025 se aceleró la fase final para garantizar que el proceso culminara dentro del plazo previsto sin necesidad de nuevas prórrogas. En este periodo, el Ministerio encargó la depuración de cuentas contables y la reducción de pasivos, así como el pago de beneficios a jubilados que optaron voluntariamente por el Fondo Global, acciones clave para cerrar las obligaciones pendientes de la compañía.
El Gobierno destacó que la atención a los usuarios também fue prioritaria: se gestionó el reembolso de los valores correspondientes a pasajes no utilizados, con especial énfasis en grupos vulnerables como personas de la tercera edad y con discapacidad.
Un cierre histórico y su legado
Con la culminación de la liquidación de TAME, se cierra una etapa relevante en la historia del transporte aéreo estatal en Ecuador. La aerolínea, que durante décadas operó como la principal empresa pública del sector, deja ahora un referente sobre cómo se gestionan y concluyen procesos complejos de liquidación empresarial en el sector público.
Las autoridades subrayaron que la finalización del proceso no solo representa el cumplimiento normativo de cierre de la compañía, sino también una oportunidad para orientar esfuerzos hacia un sistema de transporte más eficiente y sostenible, en línea con las políticas actuales del Estado.


















