La Liga Profesional de Fútbol del Ecuador (LigaPro) oficializó una serie de modificaciones sustanciales a su reglamento de control económico con miras al Campeonato Nacional 2026, con el objetivo de fortalecer la sostenibilidad financiera de los clubes y evitar los problemas recurrentes de endeudamiento que han afectado al fútbol ecuatoriano en los últimos años.
Entre las principales disposiciones, se establece que los clubes que no cumplan con los parámetros del nuevo control económico no podrán inscribir jugadores para la temporada entrante. La medida será de aplicación estricta y contempla que, aun cuando existan contratos firmados, los futbolistas no podrán ser registrados ni habilitados para competir si el club no demuestra respaldo financiero y cumplimiento normativo.
Desde la organización del torneo se enfatizó que el propósito central de esta decisión es garantizar una competencia más equilibrada y responsable, evitando que las instituciones asuman compromisos económicos sin una fuente clara de financiamiento, situación que históricamente ha derivado en atrasos salariales, conflictos contractuales y sanciones deportivas.
Responsabilidad directa de los clubes
El nuevo esquema de control económico asigna a los clubes la responsabilidad absoluta sobre la planificación y ejecución de sus presupuestos. Cualquier contratación realizada sin cumplir los requisitos financieros establecidos será considerada una decisión exclusiva de la dirigencia, con las consecuencias legales y administrativas que ello pueda implicar.
Adicionalmente, LigaPro anunció la disponibilidad de un mecanismo de financiamiento internacional, cuyos recursos estarán destinados únicamente a proyectos de infraestructura o al pago de deudas antiguas que no cuenten con una fuente definida de cancelación. Estos fondos no podrán ser utilizados para gasto corriente, salarios o contrataciones de jugadores.
Un proceso de ajuste y sostenibilidad
Las autoridades del organismo señalaron que estas medidas forman parte de un proceso de reordenamiento económico de mediano plazo, concebido como una “terapia financiera” que se extenderá por al menos dos temporadas. El objetivo es corregir prácticas administrativas inadecuadas y promover una gestión más técnica, transparente y sostenible dentro de las instituciones deportivas.
Durante la última temporada, varios clubes enfrentaron dificultades financieras que se tradujeron en sanciones, pérdida de puntos y afectaciones directas al desarrollo deportivo, escenarios que LigaPro busca evitar mediante este endurecimiento normativo.
Con estas decisiones, la entidad rectora del fútbol profesional ecuatoriano apunta a fortalecer la estabilidad institucional de los clubes, preservar la integridad de la competencia y sentar bases más sólidas para el crecimiento del campeonato nacional, priorizando la responsabilidad financiera como un eje fundamental del desarrollo deportivo.
Video sobre el nuevo reglamento de Control Económico aprobado por los clubes: @miguelloor ✍🏻 pic.twitter.com/3odgpVx3Lb
— LigaPro Corporativa (@ligaprocorp) December 23, 2025


















